1. Somos la tribu que estábamos esperando
Nos costó, pero lo hemos firmado abajo: Somos la tribu que estábamos esperando.
Ni maestras, ni discípulas fervorosas, ni radical horizontales auto-gestivas, ni hippies jubiladas aggiornadas! Un mínimo de organización tenemos, sí, para no desperdiciar energías, pero, al mismo tiempo, vivimos dudando de casi todo, porque hemos comprobado que, en esa biología de la construcción de comunidades amorosas, inclusivas, democráticas, sin tiempos… sólo el cambio permanece!
Somos – esencialmente – gente buena reconociéndose, tejedoras de comunidades amorosas y autodeclaradas responsables de nuestras descendientes. Constructoras de catedrales, eso somos. No sabemos cuándo, ni cuánto veremos de ese mundo que estamos construyendo, pero sabemos que hacia allá vamos.

(catedral Sagrada Familia de Gaudí – Barcelona – 1985)

(feria de Moneda Sol – Nodo Río Ceballos)

(feria Moneda Sol – Nodo Villa Gesell, marzo 2026)

(feria de Moneda Sol – Nodo Altas Cumbres)

(feria Moneda Sol – Nodo Lomas de Zamora, agosto 2025)

(reunión pluri-nodos Moneda Sol – Nono, Córdoba, septiembre 2025)
En el pequeño grupo, especialmente en el que desde hace casi seis años se reúne los lunes de 6:00 – 8:00 pm (Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Uruguay) nos relajamos y decimos lo que se puede considerar «cualquier cosa». Literalmente, cualquier cosa que sea nuestro senti-pensar del momento. Cero compromiso con el éxito, cero defensa de la «mejor verdad», de la verdad única. Cero es cero. Sólo importa la intención y la certeza de habitar la plataforma 7: CONSTRUCTORAS DE CATEDRALES somos. Acompañadas de uno o más ornitorrincos…

(Ese extraño mamífero ovíparo que, a primera vista se parece a un híbrido de castor y pato, además de no tener tetas y proveer de leche a sus pequeños por la piel de su abdomen…)
O sea, un animalito creado para MOLESTAR el orden zoológico natural. Para salir de las reglas de los que inventaron las reglas: como militante somos (a veces) complicadas, como investigadoras (jubiladas!) no alcanzamos los estándares formales… porque los des-priorizamos, en favor de la jerarquía de la realidad de personas de carne y hueso, que comen, se visten, aman, lloran o ríen, por sobre narrativas aburridas que llevan el pan a la mesa de habitantes de la Torre de Marfil que escriben sobre «otros mundos posibles» pero no aspiras a vivir como sus habitantes.
¿Les suena? Como un tal señor Silvio Gesell…

Comerciante que nació en Bélgica (hoy Alemania!), vivió en Argentina, tuvo diez hijos con tres esposas y dejó su herencia distribuida entre los diez… Molestador serial, en su obra maestra «El orden económico natural hacia la libre moneda y la libre tierra plantea todo lo que se fue comprobando luego de la gran crisis de los años ’30.
Como propone Ailton Krenak, nos sentimos ancestrales de nuestras nietas y, sobre todo, en la plataforma 7, de las nietas de nuestras vecinas.
«Si hay un futuro que imaginar, es ancestral, pues ya está presente en el aquí y ahora y en lo que existe a nuestro alrededor, en los ríos, las montañas y los árboles que son nuestros parientes.»

2. Y SER ANCESTRAL ¿ES BUENO O MALO?

Depende de quién esté preguntando; o escuchando con intención de intervenir.
O de no intervenir: porque quizás aun no se dio cuenta de que:
* siempre se interviene, por acción u omisión;
** nunca nos salvamos solos, ser colectivos no es una opción – creer que no lo somos, quizás sí.
Aunque hubo decenas de editoriales semanales y colectivos en nuestro canal YouTube, el último que aquí firmamos, en abril de 2024, señalaba la presencia de una tensión creativa entre modelos de gestión de las monedas sociales que reforzaban el valor de la autogestión como equivalente a las transacciones realizadas sin moneda oficial, o, alternativamente, aquellos que privilegiaban la construcción del mercado institucionalizado. Más aún: se reemplazó la expresión moneda social por un «Sistema Par» de la Asociación Mutual, que siguió a la separación de los dos proyectos y se intentó censurar (bajo apercibimiento legal) el uso de la expresión «moneda social Par». Dos años más tarde, en el reciente evento RAMICS 8, realizado en Río de Janeiro, nos presentamos como dos niveles de diálogo: la discusión epistemológica sobre el significado de las distintas innovaciones monetarias y algunos resultados parciales de las monedas gestadas durante la pandemia y que resisten hasta la fecha. Esa permanencia no es un hecho trivial: como las microempresas, quizás también las iniciativas cooperativas, más del 95% desaparecen antes de completar su primer aniversario.
3. RAMICS IN RIO 2026: ¿Qué fue y cómo estuvimos allí?
RAMICS – Research Association on Monetary Innovation and Complementary Systems – es una asociación de investigadores creada en 2015, que se reúne cada dos años para compartir sus estudios alimentados por prácticas llevadas a cabo en distintos países.
En esa oportunidad, hemos presentado dos trabajos, uno de investigación en curso, de mi autoría personal, y otro de autoría colectiva, como verán más adelante, por testimonios también individuales, de compañeras de distintas experiencias y distintos países.
El primero se tituló «El fin de una ilusión: dineros y mundos emergentes» y el segundo «Reflexiones sobre seis años de experiencia con monedas sociales en América Latina.» En lo que sigue, les comparto una síntesis de ambos, para dejar abierta la puerta de discusiones que no suelen darse en el calor de las ferias, como tampoco esas suelen ocurrir en las proximidades de los investigadores. Mundos que no se cruzan con mucha frecuencia, diría. De ahí nuestro interés en reflexionar sobre las consecuencias de esa distancia.
Si empiezo por el primero, es necesario aclarar que se trata de un ensayo basado en investigaciones y observaciones de campo, de iniciativas propias y de terceros, durante los últimos seis años en el campo de las monedas complementarias, en particular de aquellas que hemos propuesto denominar monedas sociales, por su carácter de autogestión e independencia del sistema bancario y del estado (Primavera, 1999). Si bien nuestras observaciones se circunscriben a algunos países de América Latina, hubo un diálogo permanente con iniciativas similares en Alemania, España, Portugal y Francia.
Proponemos aquí explorar qué ideas centrales han animado nuestras investigaciones, como punto de partida para la comprensión de las distintas iniciativas, a la luz del impacto de cambios sociales acaecidos en ese período. Teniendo en cuenta el propósito explícito de construir “buen vivir sustentable” de los distintos proyectos y la dificultad de replicar anteriores modelos exitosos, las preguntas precursoras de hipótesis que nos impulsaron han sido sobre todo:
¿Cómo impactó la pandemia COVID 19 en las condiciones de desarrollo de las iniciativas locales estudiadas?
¿Cómo afectó a las iniciativas existentes en otras partes del mundo el vertiginoso cambio tecnológico, en particular la IA, que hace disponibles nuevas herramientas para iniciativas populares o gubernamentales ?
¿Por qué fracasan tantas iniciativas que pretenden replicar modelos «exitosos»?
¿Qué instrumentos de evaluación tenemos disponibles para avanzar en ese sentido, cuando estamos comprometidos con esa transformación social en escala ?
¿En qué medida el pensamiento heterodoxo que proponemos podría ser incorporado de más fértilmente a la promoción de esa «anomalía» que son las monedas sociales comunitarias y de autogestión?
Como resultado de nuestras investigaciones hasta el momento, intentaremos mostrar el impacto del pensamiento complejo, tal como propone el abordaje de las “descripciones densas” de Clifford Geertz asociado a la lógica sistémica de las “leyes divinas” de Kevin Kelly, que refrescan y enriquecen nuestras posibilidades de lectura, comprensión y rediseño de modelos que pugnan por crecer.
Las reflexiones que siguen tienen origen en el análisis de experiencias llevadas a cabo desde los comienzos de la pandemia del COVID 19, desde mayo 2020 hasta julio 2026, a partir de la implementación del Programa de Capacitación en Monedas Sociales de Autogestión promovido por la Red Latinoamericana de Socioeconomía Solidaria – redlases.org en Argentina (monedas Par, Sonqo y Sol); Ecuador (Muyu); Uruguay (Trueque con Sol); Chile (Pétalo) y Colombia (Luna y Keya). Resultados parciales pueden ser encontrados en el canal YouTube bit.ly/REDLASES
Una síntesis de 20 entrevistas semiestructuradas realizadas entre marzo – mayo 2026 se encuentra en el Anexo 1.
Al diseño de este programa de capacitación llegamos con la experiencia acumulada en los últimos treinta años (Primavera, 1999), desde la experiencia de las redes de trueque de Argentina, además de la experiencia pionera de la moneda Palma en Brasil, hoy consolidada como política pública en Brasil, en sus 182 bancos comunitarios, con reconocimiento mundial (Lietaer, 2001), (Primavera, 2017), (Primavera y Singer, 2017)
Las posibilidades de avanzar en escala y transformación institucional generadas por la IA le confieren al pensamiento complejo un marco oportuno para trascender la esfera de la comprensión y avanzar hacia la de diseño, tan ausente en la mayoría de los proyectos en desarrollo, en ambos hemisferios.
Contextualizada la discusión, ponemos a debate siete ideas de distinto alcance en este ensayo:
- “El fin de una ilusión” no se refiere simplemente al fracaso del dinero como institución rectora de las relaciones sociales, sino al agotamiento de la ilusión de que podemos transformar un orden social esencialmente generador de desigualdades, sin tocar la arquitectura del sistema monetario internacional basado en la existencia del interés bancario (Kennedy,1992) (Lietaer, 2001)
- De la moneda paliativa a un nuevo sistema lúdico político:
Según nuestras observaciones a lo largo del periodo 2020-2026, cuando comparado al periodo 1990-2003, el desplazamiento más relevante muestra una clara modificación de jerarquías: la moneda deja de ser un simple instrumento de intercambio y pasa a ser una excusa para promover nuevas formas de relación social, nuevas prácticas sociales que amplían la conciencia de prosumidor. Las ferias, presenciales o virtuales, billetes de papel o digitales, no se agotan al acto de la compra o venta, sino que las extienden explícitamente a las tres fases de la economía: producción artesanal y personalizada, comercialización 100% en moneda social y consumo ético y responsable.
Florecen la imaginación y nuevos roles, nuevas habilidades provocadas por el contagio recíproco de encuentros semanales regulares. Ese desplazamiento se conecta directamente con la propuesta que venimos trabajando en distintos territorios: “Escalemos el impacto, el buen vivir, no las transacciones».
- Anomalía epistemológica?
- Estas reflexiones apuntan a la interpelación de los actores sociales a partir de la pregunta: ¿Por qué las ciencias sociales tienen dificultades para comprender (y luego incidir en la promoción de) las monedas sociales, comunitarias o municipales?
¿Qué lentes conceptuales nos impiden ver qué está ocurriendo “detrás” de un aparente mercado que no termina de consolidarse (empieza con gran entusiasmo de sus promotores, pero en menos de un año, se retrae, paraliza y muere)?
Nuestras observaciones de campo nos llevan a postular que el abordaje de las “descripciones densas” (Geertz,1973) es el que nos ha permitido ir más allá de las categorías conceptuales tradicionales y avanzar hacia otro nivel más efectivo para catalizar transformaciones sociales que están presentes en las utopías de buena parte de los participantes (“constructores de catedrales”).
A título de breve introducción al maridaje Geertz & Kelly, nos permitimos enunciar cada aporte utilizado a lo largo del periodo post pandemia.
El aporte de Kevin Kelly (1994) ha sido introducido en la comprensión y rediseño de los Nodos de la comunidad-red desde sus 9 leyes divinas: 1. Distribuir el nuevo ser; 2. Controlar desde abajo; 3. Reproducir lo que está funcionando; 4. Crecer por partes, no desde el todo; 5. Investir en lo marginal; 6. Honrar los errores; 7. Perseguir metas múltiples, no óptimas; 8. Buscar el desequilibrio persistente; 9. Aceptar que el cambio cambia…
A la lectura comprensiva del conjunto de entrevistas a referentes de las cinco monedas sociales del Colectivo Abya Yala (Sol, Muyu, Trueque con Sol, Luna y Keya) hemos buscado aportar las características de las “descripciones densas” de Geertz (1973):
- El ser humano está suspendido en redes de significado que él mismo tejió y la cultura no es otra cosa que el conjunto de esas redes.
- Estudiar una cultura significa interpretarla y no crear leyes causales.
- Una descripción densa no consiste en describir mucho o muy extensamente, sino en reconstruir la significación de las acciones dentro de su contexto.
- Debemos apuntar a extraer grandes conclusiones de hechos pequeños, pero densamente entretejidos.
- Como ejemplo, si una mujer intercambia un servicio por un abrigo, puede verse como un hecho aparentemente pequeño, una transacción simple. Desde la descripción densa, en cambio, se podría reconstruir así: valor → reciprocidad → confianza → cuidado → moneda → comunidad → transformación económica.
- Nuestros datos son nuestras propias construcciones de las construcciones que otras personas hacen de aquello que ellas mismas están haciendo.
- No tratamos esos testimonios como “datos objetivos” que simplemente hay que codificar. Estaríamos antes preguntando: ¿Cómo construye hoy esta persona el significado de aquella experiencia?
- Y eso introduce una dimensión temporal extraordinariamente rica: experiencia vivida → memoria → interpretación actual → nueva significación.
En nuestro caso particular ¿Qué podemos aprender luego de treinta años de pequeñas y continuas experiencias de intercambio que no aparecen cuando solamente contamos cantidades de monedas y transacciones?
- La Inteligencia Artificial como aliada y herramienta de transformación
En nuestro espacio del Colectivo Abya Yala de monedas sociales (Sol, Muyu, Luna, Keya y Trueque con Sol), ha ocurrido casi simultáneamente que la IA descubierta “espontáneamente” en un punto de la “gran red de prosumidoras amorosas” empieza a aparecer, ya no como amenaza tecnológica, sino como herramienta disponible de empoderamiento simbólico y material para iniciativas populares: se hacen flyers creativos, marketing de productos y servicios, fiestas temáticas semanales en algunos casos…
Paradójicamente, todo parece estar (un poco más) al alcance de todos: cantar, cocinar, bailar, diseñar…
Este hecho abre una pregunta de extraordinaria actualidad:
¿Podrá la IA democratizar la capacidad de diseño institucional o seguirá simplemente reproduciendo las instituciones existentes?
- De la replicación simplona al diseño adaptativo permanente
Así es como, de la mano de Flores (1994), Geertz (1973) y Kelly (1994), aparecen recursos para abandonar la búsqueda “del modelo correcto” y pensar en sistemas complejos, adaptación, aprendizaje y emergencia… de otros mundos.
Desde las primeras reflexiones que hemos propuesto sobre el peso de «instituciones ocultas» que moldean nuestro comportamiento y podrían impedir la adopción masiva de las monedas sociales, como son el ahorro, el alquiler y la herencia (Primavera 2003), las hemos asociado a la expresión de otras prácticas sociales, de mayor impacto en la academia: ceguera cognitiva, inercia epistemológica e irresponsabilidad conceptual (Primavera, 2010).
Una moneda social puede modificar el medio de intercambio, pero dejar intactas las instituciones que determinan:
Quién la posee, quién tiene acceso, quién acumula y quién transmite riqueza.
Entonces la pregunta deja de ser: ¿Cómo diseñamos una moneda social que funcione?
y pasa a ser: ¿Qué transformación institucional es necesaria para que una moneda social pueda producir impacto sostenible? ¿Quiénes producirán tales propuestas? ¿Con qué nuevos conceptos?
Lejos de abandonar la utopía de las monedas sociales, quizás alcanzaría con dejar de pedirles que hagan solas lo que en realidad requiere rediseñar el ecosistema político y económico integrado.
6. La servidumbre voluntaria a un sistema que (decimos) queremos eliminar
Provocada por las descripciones densas y nuestra dificultad en dotar de resiliencia las iniciativas de monedas sociales, nos cruzamos con la obra de Etienne de La Boétie, quien a mediados del Siglo XVI nos ofreció su “Discurso de la servidumbre voluntaria” donde nos plantea reflexiones interesantes alrededor de una pregunta central:
¿Por qué los seres humanos obedecemos voluntariamente a un poder que nos domina?
Entre las ideas principales del autor, podemos rescatar:
- La dominación no se sostiene solamente por la fuerza
La Boétie desplaza el problema: sostiene que un tirano no puede controlar a una multitud únicamente mediante soldados o violencia. Si millones obedecen a uno, hay una forma de cooperación entre los propios sometidos. La paradoja es precisamente la servidumbre voluntaria.
- El poder se alimenta de la obediencia
El tirano parece tener poder propio, pero en realidad su poder proviene de quienes lo obedecen: uno – pocos – muchos – todos
La estructura se reproduce porque cada nivel obtiene alguna ventaja del nivel superior y, a cambio, contribuye a mantener sometidos a los inferiores. Esto anticipa una concepción reticular del poder, bastante distinta de imaginarlo simplemente como algo que posee «el gobernante».
- La costumbre convierte la dominación en algo “normal”
Uno de los argumentos más fuertes es que las personas nacen libres, pero quienes crecen bajo dominación, terminan por considerarla natural.
«Siempre fue así» – «por tanto, debe ser así». La costumbre produce una especie de ceguera frente a la posibilidad de otra organización social.
Aquí vemos una conexión muy fuerte con la propuesta de inercia epistemológica, que hemos planteado.
- El tirano necesita fabricar dependencia
La Boétie observa que el poder no se mantiene solamente mediante el miedo. También distribuye privilegios, honores, prebendas, favores y… pequeñas cuotas de poder. Así consigue que una parte de los dominados se convierta en una especie de pirámide intermediaria de la dominación: tirano – corte / intermediarios – funcionarios / beneficiarios – población
Por eso resulta tan difícil desmontar el sistema: muchas personas tienen algo que perder con su desaparición.
- El pueblo posee una capacidad de retirada
Y aquí aparece, quizás, la idea más radical del texto. La Boétie no propone necesariamente una gran revolución violenta. Su pregunta es mucho más sencilla: ¿Qué ocurriría si la gente dejase de obedecer?
El poder del tirano ¿se derrumbaría porque depende de la cooperación de quienes lo sostienen? De ahí su famosa idea, simplificada: «Resolved no servir más y seréis libres.»
- La libertad es anterior a la obediencia
La Boétie parte de una intuición antropológica: los seres humanos tienen una disposición natural hacia la libertad y hacia la relación entre iguales. La servidumbre, entonces, no es simplemente un estado impuesto desde afuera: debe ser continuamente reproducida.
Y aquí volvemos a la triada propuesta anteriormente (Primavera, 2003) para establecer un diálogo con Etienne de La Boétie en el campo de las rebeldías monetarias:
| La Boétie 1547 | Primavera 2003 |
| “La dominación se vuelve invisible por la costumbre” | ceguera cognitiva |
«Siempre fue así» | inercia epistemológica |
“Participamos en reproducir aquello que nos domina» | irresponsabilidad conceptual |
La Boétie está preguntando cómo conseguimos no ver nuestra propia participación activa en aquello que nos domina. Y eso permite dar un paso desde la pregunta clásica: ¿Quién tiene el poder? hacia otra algo más incómoda: ¿Qué hacemos nosotros, cotidianamente, para que ese poder siga existiendo?
Ahí La Boétie se vuelve sorprendentemente contemporáneo: Foucault, Bourdieu, Arendt y hasta ciertas lecturas de la economía institucional pueden leerse como desarrollos posteriores de una pregunta que él ya había formulado en el siglo XVI.
Y encontramos una conexión especialmente fértil con las «instituciones ocultas» del ahorro, el alquiler y la herencia, que se han naturalizado y no necesitan obligarnos explícitamente (Primavera 2003). Pueden organizar nuestras posibilidades de acción de tal manera que terminamos reproduciendo voluntariamente estructuras que nunca elegimos conscientemente.
Proponemos aquí una hipótesis para una línea de trabajo común:
La forma más eficaz de dominación no es impedir que las personas piensen; es conseguir que piensen dentro de categorías que hacen invisible la posibilidad de dejar de obedecer.
Quizás haya llegado el momento de avanzar hacia la rebeldía conceptual… y renovar las ideas que ya no describen el mundo en que vivimos. Pese a que no es mi costumbre dejar referencias bibliográficas aquí, me lo han reclamado.
Pueden saltearlas y avanzar al punto 4. Aquí van algunas, no exhaustivas:
Flores, F. (1983) Comunicación y lenguaje en la empresa del futuro. Hachette.
Flores, F. (2000) Abrir nuevos mundos: acción empresarial, solidaridad y democracia. Taurus.
Geertz, C. (1973) The interpretation of cultures: Selected essays. Basic Books, p5.
Kelly, K. (1994) Out of control: the new biology of machines, social systems and the economic world. Addison-Wesley.
Kelly, K. (2010) What technology wants? Viking Press.
Kennedy, M. (1998) Dinero sin inflación ni tasas de interés. Nuevo Extremo.
La Boétie, E. de (1975) Discours sur la servitude volontaire. Akal.
Lietaer, B. (2001) The future of money. Creating new wealth, work and a wiser world. Century.
Lietaer, B. (2012) Money and sustainability: the missing link. Triarchy.
Maturana, H. and Varela (1980) Autopoiesis and cognition: the realization of the living. Reidel.
Maturana, H. and Varela (1984) El árbol del conocimiento. Universitaria.
Primavera, H. (1999) La moneda social de la Red Global del Trueque en Argentina: barajar y dar de nuevo en el juego social? Actas CEPAL.
Primavera, H. (2000) Política social, imaginación y coraje: reflexiones sobre la moneda social. CLAD.
Primavera, H. (2003) Riqueza, dinero y poder: el efímero “milagro argentino” de las redes de trueque en Argentina. Prometeo.
Primavera, H. and Singer, P. (2017) Solidarity economy dialogue in Latin America: transferring Argentine experiences from social currencies to Brazil. Policy.
Primavera, H. (2017) Futuro sin fronteras. Monedas sociales y otras urgencias de este tiempo. Econautas.
Varela, F. (1992) De cuerpo presente: ciencias cognitivas y experiencia humana. Gedisa.
4. COLORÍN COLORADO, ESE CAOS HA APENAS COMENZADO…
En este blog, obsoleto hace rato, se sucedieron numerosos títulos editoriales que ensamblan la vida de la Redlases, atravesando la pandemia declarada del 2020, casi ofuscada por otra, infiltrada desde antes – la mismísima omnipresente Inteligencia Artificial que aún no encontró su lugar en el mundo.


Nos hemos propuesto aceptar que la vida sólo puede ser distribuida como parte de la complejidad (fuera de control) entendida por Kevin Kelly y – hélas! – el mismo querido Edgar Morin. (lecciones de la historia) Para distintos momentos, obvio. Y que algo pasó con el tiempo: se expandió o se comprimió, lo que es seguro exponencialmente.
Después, vinieron ciclos: hemos comprobado, a lo largo de la historia, que las innovaciones sociales suelen ser percibidas como ridículas, luego se vuelven peligrosas cuando crecen y amenazan el orden establecido y, finalmente, triunfan y se vuelven… evidentes porque han ganado el mercado. Cualquier mercado, vale la pena resaltar, empezando por su mercado más próximo. De ideas o cosas.
Schopenhauer o Idriss Aberkane, da igual, porque nos trajo gran tranquilidad para comprender el avance de los clubes de trueque en Argentina y la distinción conceptual según Humberto Maturana que propusimos en 1999 como moneda social, para designar a los instrumentos de intercambio que imitaban burdamente los billetes de banco faltantes en la masiva sociedad de abajo.
Lanzamos un libro que puja su segunda edición y puede ser descargado aquí (Futuro sin fronteras) apostando a sensibilizar más almas para juntarse a la Cruzada de los Malos, que usan a los bancos y los estados para encubrir la hegemonía de las Casas Reales y aquí – eternamente agradecidos a Francisco Varela – seguimos proponiendo no pelearnos por la autoría de las ideas, ya que «Las palabras no son de nadie: están en el aire« Llega el shock de la primera pandemia manifiesta y comprendemos que hay que rehacer un nuevo sentido común: buscamos socias para la aventura Abya Yala y relanzamos la formación masiva en monedas sociales de autogestión con sendas cruzadas contra el Dragón de la Maldad: nacen en Argentina (Par, Sonqo y Sol), Ecuador (Muyu), Uruguay (trueque con Sol), Chile (Pétalo) y Colombia (Luna y Keya). Entre otras.
Pero, pese a que el tiempo ya no espera no crecen como esperábamos! Pese a la digitalización. Pese a la blockchain. Pese a la diversidad. Sobreviven los vicios – pecados capitales, del Capital? Y así llegamos sin tocar el origen del pecado del dinero mismo: la apropiación descubierta de la centralización instrumentada por el interés bancario! Gracias, Margrit Kennedy por la elegancia de la demostración. Gracias Bernard Lietaer por envisionar el eslabón faltante y tantas otras cosas más. En mi caso particular, me regaló la comprensión del rol del BIS (Bank of International Settlements), el banco de los bancos centrales, nacido en la primera posguerra para que Alemania pague sus deudas a los países ganadores y permanecido en una nueva (y creativa) función luego de la segunda.
Pero, sobre todo, gracias a las constructoras de catedrales que día a día, hora a hora, plataforma o papelito, usan en sus transacciones que producen y reproducen la vida, dineros que están fuera de los bancos y de los estados lacayos que los sostienen.
Nuevas compañías nos han asistido en los últimos años, en particular las de Clifford Geertz (La interpretación de las Culturas), quien nos viene permitiendo desacralizar montañas de datos «puros» y re-sacralizarlos a la luz de cambios socioculturales inéditos, que están en vías de reconfigurar dramáticamente las relaciones sociales en su conjunto; y Etienne de La Boétie (Discurso sobre la Servidumbre Voluntaria), que actualiza concepciones freudomarxistas de poder y nos impulsa a hacernos cargo territorialmente de nuestras responsabilidades hacia el futuro, mas allá de la tecnología y los cambios climáticos en curso y por venir.
































































8. Ya se dieron cuenta? Lo malísimo es sólo un truco para empujarnos a ir por mucho más (aunque nunca por todo, ya lo conocemos!) puesto que si dolió es sólo porque nos importa…




















