1. Somos la tribu que estábamos esperando
Nos costó, pero lo hemos firmado abajo: Somos la tribu que estábamos esperando.
Ni maestras, ni discípulas fervorosas, ni radical horizontales autogestivas, ni hippies jubiladas aggiornadas! Un mínimo de organización tenemos, sí, para no desperdiciar energías, pero, al mismo tiempo, vivimos dudando de casi todo, porque hemos comprobado que, en esa biología de la construcción de comunidades amorosas, inclusivas, democráticas, sin tiempos… sólo el cambio permanece!
Somos – esencialmente – gente buena reconociéndose, tejedoras de comunidades amorosas y autodeclaradas responsables de nuestras descendientes. Constructoras de catedrales, eso somos. No sabemos cuándo, ni cuánto veremos de ese mundo que estamos construyendo, pero sabemos que hacia allá vamos.

(catedral Sagrada Familia de Gaudì – Barcelona – 1985)

(feria de Moneda Sol – Nodo Río Ceballos)

(feria Moneda Sol – Nodo Villa Gesell, marzo 2026)

(feria de Moneda Sol – Nodo Altas Cumbres)

(feria Moneda Sol – Nodo Lomas de Zamora, agosto 2025)

(reunión plurinodos Moneda Sol – Nono, Córdoba, septiembre 2025)
En el pequeño grupo, especialmente en el que desde hace casi seis años se reúne los lunes de 6:00 – 8:00 pm (Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Uruguay) nos relajamos y decimos lo que se puede considerar «cualquier cosa». Literalmente, cualquier cosa que sea nuestro sentipensar del momento. Cero compromiso con el éxito, cero defensa de la «mejor verdad», de la verdad única. Cero es cero. Sólo importa la intención y la certeza de habitar la plataforma 7: CONSTRUCTORAS DE CATEDRALES somos. Acompañadas de uno o más ornitorrincos…

(Ese extraño mamífero ovíparo que, a primera vista se parece a un híbrido de castor y pato, además de no tener tetas y proveer de leche a sus pequeños por la piel de su abdomen…)
O sea, un animalito creado para MOLESTAR el orden zoológico natural. Para salir de las reglas de los que inventaron las reglas: como militante somos (a veces) complicadas, como investigadoras (jubiladas!) no alcanzamos los estándares formales… porque los despriorizamos, en favor de la jerarquía de la realidad de personas de carne y hueso, que comen, se visten, aman, lloran o rien, por sobre narrativas aburridas que llevan el pan a la mesa de habitantes de la Torre de Marfil que escriben sobre «otros mundos posibles» pero no aspiras a vivir como sus habitantes.
¿Les suena? Como un tal señor Silvio Gesell…

Comerciante que nació en Bélgica (hoy Alemania!), vivió en Argentina, tuvo diez hijos con tres esposas y dejó su herencia distribuida entre los diez… Molestador serial, en su obra maestra «El orden económico natural hacia la libre moneda y la libre tierra plantea todo lo que se fue comprobando luego de la gran crisis de los años ’30.
Como propone Ailton Krenak, nos sentimos ancestrales de nuestras nietas y, sobre todo, en la plataforma 7, de las nietas de nuestras vecinas.
«Si hay un futuro que imaginar, es ancestral, pues ya está presente en el aquí y ahora y en lo que existe a nuestro alrededor, en los ríos, las montañas y los árboles que son nuestros parientes.»

2. Y SER ANCESTRAL ¿ES BUENO O MALO?

Depende de quién esté preguntando; o escuchando con intención de intervenir.
O de no intervenir: porque quizás aun no se dio cuenta de que:
* siempre se interviene, por acción u omisión;
** nunca nos salvamos solos, ser colectivos no es una opción – creer que no lo somos, quizás sí.
Aunque hubo decenas de editoriales semanales y colectivos en nuestro canal YouTube, el último que aquí firmamos, en abril de 2024, señalaba la presencia de una tensión creativa entre modelos de gestión de las monedas sociales que reforzaban el valor de la autogestión como equivalente a las transacciones realizadas sin moneda oficial, o, alternativamente, aquellos que privilegiaban la construcción del mercado institucionalizado. Más aún: se reemplazó la expresión moneda social por un «Sistema Par» de la Asociación Mutual, que siguió a la separación de los dos proyectos y se intentó censurar (bajo apercibimiento legal) el uso de la expresión «moneda social Par». Dos años más tarde, en el reciente evento RAMICS 8, realizado en Río de Janeiro, nos presentamos como dos niveles de diálogo: la discusión epistemológica sobre el significado de las distintas innovaciones monetarias y algunos resultados parciales de las monedas gestadas durante la pandemia y que resisten hasta la fecha. Esa permanencia no es un hecho trivial: como las microempresas, quizás también las iniciativas cooperativas, más del 95% desaparecen antes de completar su primer aniversario.
4.
En este blog, obsoleto hace rato, se sucedieron numerosos títulos editoriales que ensamblan la vida de la Redlases, atravesando la pandemia declarada del 2020, casi ofuscada por otra, infiltrada desde antes – la mismísima omnipresente Inteligencia Artificial ( IMAGEN DEL DUO) que aún no encontró su lugar en el mundo. Nos hemos propuesto aceptar que la vida sólo puede ser distribuida como parte de la complejidad (fuera de control) entendida por Kevin Kelly y – hélas! – el mismo querido Edgar Morin. (lecciones de la historia) Para distintos momentos, obvio. Y que algo pasó con el tiempo: se expandió o se comprimió, lo que es seguro exponencialmente.
Después, vinieron ciclos: hemos comprobado, a lo largo de la historia, que las innovaciones sociales suelen ser percibidas como ridículas, luego se vuelven peligrosas cuando crecen y amenazan el orden establecido y, finalmente, triunfan y se vuelven… evidentes porque han ganado el mercado. Cualquier mercado, vale la pena resaltar, empezando por su mercado más próximo. De ideas o cosas.
Schopenhauer o Idriss Aberkane, da igual, porque nos trajo gran tranquilidad para comprender el avance de los clubes de trueque en Argentina y la distinción conceptual según Humberto Maturana que propusimos en 1999 como moneda social, para designar a los instrumentos de intercambio que imitaban burdamente los billetes de banco faltantes en la masiva sociedad de abajo.
Lanzamos un libro que puja su segunda edición y puede ser descargado aquí (Futuro sin fronteras) apostando a sensibilizar mas almas para juntarse a la Cruzada de los Malos, que usan a los bancos y los estados para encubrir la hegemonía de las Casas Reales y aquí – eternamente agradecidos a Francisco Varela – seguimos proponiendo no pelearnos por la autoría de las ideas, ya que «Las palabras no son de nadie: están en el aire« Llega el shock de la primera pandemia manifiesta y comprendemos que hay que rehacer un nuevo sentido común: buscamos socias para la aventura Abya Yala y relanzamos la formación masiva en monedas sociales de autogestión con sendas cruzadas contra el Dragón de la Maldad: nacen en Argentina (Par, Sonqo y Sol), Ecuador (Muyu), Uruguay (trueque con Sol), Chile (Pétalo) y Colombia (Luna y Keya). Entre otras.
Pero, pese a que el tiempo ya no espera no crecen como esperábamos! Pese a la digitalización. Pese a la blockchain. Pese a la diversidad. Sobreviven los vicios – pecados capitales, del Capital? Y así llegamos sin tocar el origen del pecado del dinero mismo: la apropiación descubierta de la centralización instrumentada por el interés bancario! Gracias, Margrit Kennedy por la elegancia de la demostración. Gracias Bernard Lietaer por envisionar el eslabón faltante y tantas otras cosas más. En mi caso particular, me regaló la comprensión del rol del BIS (Bank of International Settlements), el banco de los bancos centrales, nacido en la primera posguerra para que Alemania pague sus deudas a los paises ganadores y permanecido en una nueva (y creativa) funcion luego de la segunda.
Pero, sobre todo, gracias a las constructoras de catedrales que día a día, hora a hora, plataforma o papelito, usan en sus transacciones que producen y reproducen la vida, dineros que están fuera de los bancos y de los estados lacayos que los sostienen.
Nuevas companias nos han asistido en los ultimos anos, en particular las de Clifford Geertz (La interpretacion de las Culturas), quien nos viene permitiendo desacralizar montanas de datos «puros» y resacralizarlos a la luz de cambios socioculturales inéditos, que estàn en vias de reconfigurar dramaticamente las relaciones sociales en su conjunto; y Etienne de La Boétie (Discurso sobre la Servidumbre Voluntaria), que actualiza concepciones freudomarxistas de poder y nos impulsa a hacernos cargo territorialmente de nuestras responsabilidades hacia el futuro, mas alla de la tecnologia y los cambios climaticos en curso y por venir.





